Friday, December 02, 2011

El teletón: La excepción en un país sin filantropía.




Se viene el fin de semana del teletón. A limpiarnos las culpas y donar lo que no sobra de lo que nos sobra, solidarizandonos por un momento con el recurrente truco de las instituciones de asistencia privada: causar pena, lástima y culpa entre una sociedad egoísta y tacaña.

Creo que lo qué ha logrado el Teletón en estos años representa un esfuerzo muy respetable. No sólo se trata de donativos de empresas importantes (aunque sea a cambio de espacios publicitarios que "mejoran" su imagen) sino de miles y miles de personas que dejan su dinerito para apoyar esta causa en particular: niños y niñas con discapacidades. A pesar de las estúpidas teorías de conspiración y lavado de dinero, evasiones fiscales y otras tantas, me parece que lo que ha logrado el Teletón es sembrar una idea hasta hoy inexistente en la conciencia colectiva del Méxicano: Todos podemos donar y el que todos donemos ayuda a que la sociedad esté mejor.

Sin embargo estamos muy pero muy muy lejos de ser un pais filántropo. De hecho somos tan poco filántropos que segun este estudio del  Johnes Hopikins Center for Civil Society Studies, México se ubica en el numero 36 de 36 en un ranking del % del PIB que el pais destina a filantropía. En México, el valor total de las aportaciones filantrópicas no rebasa el 0.12% del PIB. Los países mejor rankeados (Holanda con 4.95%, Suecia con 4.41% o EEUU con 3.94%) forman parte de economías desarrolladas y ricas, pero existen muchos ejemplos de países con situaciones similares a las de México que se ubican muy por encima de nuestro país (Argentina dona el 2.6% de su PIB, Sudáfrica el 1.28%, Filipinas el 1.18% , Brasil el 0.5%).

En otro indicador relevante, el indice de nivel de donativos (World Giving Index Score), que toma en cuenta no sólo el % de la población que dona, sino también el % de que participa en labores de voluntariado, o simplemente declara haber ayudado a un desconocido, México cae al lugar 74.

Esto refleja entre otras cosas el bajo nivel de participación, ya sea económica o a través de voluntariado, que tiene nuestro país. Pueden existir muchas causas o justificaciones a nivel nacional, comunitario, social. El punto es que este es un tema que nos atañe a todos. Mientras nosotros, las empresas en las que tenemos poder de injerencia, o dentro de nuestras redes familiares o sociales, no hagamos un esfuerzo para contribuir a mejorar esta situación, NADIE pude culpar ni al gobierno, ni al resto de la gente, ni a los empresarios millonarios ni  a nadie. Esto o lo hacemos todos o todos somos de alguna manera corresponsables de su desatención. Jóvenes, ricos, pobres, clasemedieros, viejos, enfermos, sanos, con familiares afectados o sin ningún ideal en particular. Nos atañe a todos y está en manos de todos mejorar estos pésimos resultados.

¿Para qué, cómo y con cuánto?

¿Para qué? El tercer sector representa una oportunidad inmejorable de resarcir los vacíos que dejan las instituciones gubernamentales y privadas en cuanto a bienes públicos fundamentales (educación, salud, medio ambiente, desarrollo social, etc...) pero sirven a su vez también como contrapeso entre estos dos grandes sectores. Un país sin un tercer sector fuerte equivale a un país con una sociedad civil dividida y sin rumbo claro. Así de sencillo.

¿Cómo? Existen en México miles de insticiones privadas honorables que se dedican prácticamente a cualquier activdad de las arriba mencionadas (desde donativo de organos, hasta el rescate de la selva). Algunas de estas organizaciones se regulan a través de dependencias externas como la Junta de Asistencia Privad o el Centro Mexicano de la Filantropía.

Creo que el Teletón ha acaparado los reflectores de la filantropía (y es casi politicamente incorrecto no donar al Teletón), pero las vías son muchas. Yo en lo personal NO voy a donar al Teletón, pues mis esfuerzos los tengo en otras 2 instituciones, que a mi juicio, atacan 2 de los problemas más graves que le veo yo al país: la educación y el medio ambiente.

¿Cuánto? Aquí no hay reglas escritas, pero si queremos tener una sociedad civil tan ejemplar como Holanda o Suecia, podríamos destinarle el 4% de nuestro PIB (ingreso) personal. Mucho? Ok, busquemos entonces estar por lo menos por encima de la media de los 36 paises: Donemos el 1% de nuestros ingresos. De nuestros ingresos mensuales constantes y sonantes. No el cambio que le dimos al de la cruz roja. No los 5 pesos en la alcancía del teletón. 1% permanente. El Pib per Cápita actual es de aprox 10 mil dolares al año. El 1% son 100 dolares al año (menos de 9 dolares al mes). Con esto podríamos tener un tercer sector con recursos por 11,000,000,000 (once mil millones, o billones gringos) de dolares. Para que se den una idea, el presupuesto de egresos del gobierno federal es de aprox. 45 mil millones. ¿Se imaginan un tercer sector con aprox el 20% del presupuesto del gobierno? Manejado eficientemente, sin políticos de por medio, y con un sistema de rendición de cuentas inmediato? (o cumples o te dejo de donar). ¿Se imaginan la calidad y cantidad de hospitales, escuelas, programas de educación, programas medioambientales, museos, centros especializados, asilos, recursos para investigación, desarrollo, nuevas universidades, becas, oportunidades, etc. etc. etc. etc.?

Dejemos que el Teletón nos abra los ojos. Sí. Pero en serio. En la oportunidad única que representa convertirnos por iniciativa propia, en una sociedad mejor organizada y más generosa, fortaleciendo el tercer sector.

Postdata obligada: Si a alguien le interesa donar en algunas de las instituciones en las que colaboro, por favor mandenme un correo a casasjose@gmail.com

Jose A. Casas-Alatriste

1 comentarios:

Anonymous said...

Jose,
te había escrito una serie de comentarios al respecto de tu análisis. pero al parecer se borro porque tenia que firmar al final. resumen:
Corrupción a gran escala se traduce en, no confianza de población. Pobreza de 50 millones.
Salario de Terror $61 pesos eso sin mencionar las mas importantes salud, educación, vivienda. partidos, instituciones, empresas que derrochan millones para seguir con la misma realidad de desasosiego y desconfianza.
por cierto. algo que no tocas y es suma importante acerca de la filantropia mexicana.
en México se destina una cantidad estratosferica (esta es la palabra) en PROPINAS, que se destinan al pago de muchos sueldos. los meseros, cocineros, gente de gasolineras y la lista es no grande ,lo que le sigue..
Holanda país filantropo por reconocimiento. es un lugar donde su población no es afecta a este ejercicio y mucho menos vivir de ello. seria interesante, ver cuanto destinamos mensualmente en esta practica.. yo creo que te espantaria..
te mando un fuerte abrazo ;)
Benny Le Clercq